La Guardia Civil es, a día de hoy, una homogénea
simbiosis de tradición y modernidad y un vivo ejemplo de
cómo una institución ha sabido adaptarse sin traumas
a cada momento una sociedad que ha estado permanentemente inmersa
en un proceso acelerado de cambio y progreso.
La Institución se encuentra en un buen momento
histórico. Los éxitos alcanzados en la lucha contraterrorista;
las crecientes actuaciones en materia de narcotráfico,
crimen organizado e inmigración; la mejora de su eficacia
en seguridad ciudadana; y su incorporación a las estructura
de cooperación policial europea han contribuido a mejorar
la imagen del Cuerpo ante la opinión pública.
La misión fundamental de la Guardia Civil
es prestar un servicio de seguridad ciudadana de calidad. Así,
junto a la tradicional pareja rural, trabajan en la actualidad
especialistas de laboratorio que utilizan técnicas de aplicación
de ADN u otros métodos científicos para desarrollar
labores de identificación de cuerpos, huellas o voces.
Mientras tanto, la Guardia Civil sigue vigilando
y protegiendo la naturaleza para evitar los delitos contra nuestro
medio ambiente, controlando la seguridad vial en nuestras carretera
y autopistas, y empleándose a fondo en el descrubirmiento
de redes mafiosas de narcotráfico, de delincuentes que
emplean la informática como medio para sus fechorías
o de otros cuyas actividades se centran en el blanqueo de dinero,
por no hablar de los que han hecho del terrorismo una de las preopcupaciones
principales de todos los españoles.
La desaparición de las fronteras interiores
ha traído consigo nuevas amenazas que adquieren una dimensión
común para el conjunto de los países de la Unión
Europea. Se trata de amenazas que exigen respuestas e instrumentos
policiales tambien comunes, y a los que la Guardia Civil tiene
que dar respuesta.
Misiones de contención de la inmigración
ilegal, de mantenimiento y apoyo a la paz en países en
conflicto, de policía judicial en territorios en guerra
y de búsqueda e identificación de desaparecidos
en escenarios asolados por grandes catástrofes naturales
son algunas de las actividades que podemos citar como experiencias
positivas de colaboración en este sentido.
Entre las previsiones de futuro de la Guardia Civil
destaca la consecución de una mejora de la calidad del
servicio a los ciudadanos, haciendo frente a los riesgos que amenazarán
nuestra seguridad en el futuro y contribuyendo a la creación
de un espacio de seguridad interior común en la Unión
Europea.
Estas y otras muchas tareas son posibles gracias
a cerca de 70.000 hombres y unas 3.000 mujeres, que constituyen
el presente y el futuro de la Guardia Civil. Tú puedes
ser uno de ellos.